Por Emma
Estaba en mi escritorio, con Mirta a mi lado, la estaba entrenando, quiero que aprenda todo lo que sé, aunque hay situaciones que las puedo resolver por mi experiencia en la empresa de mi familia.
Sonó el celular, el que está duplicado, para pasarle la llamada a Pupy.
Lo atendí sabiendo que era el número de un celular que también correspondía a Grace.
-Buenos Grace.
Dije ante el asombro de Mirta.
-Veo que no aprendiste y seguís trabajando allí, pasame con Pupy.
Me contestó sin saludar