Por Emma
Estoy embarazada.
Tengo toda la atención y el cuidado de mi marido y de todas las personas que me rodean.
Tampoco quiero estar en una cajita de cristal, es decir, me gustan los mimos y las atenciones, pero me negué a dejar de trabajar, como insinuó Pupy y hasta mi padre lo apoyó.
Los primeros meses fueron casi una tortura y hasta tuvimos algunos desencuentros con mi marido, porque a él le gusta estar al mando de todas las situaciones y yo adoro la libertad, era la primera en cuidarme,