—Ponte cómoda, amor —dijo Alessandro entrando a la habitación de su hija, hablando justamente para ella, siendo seguido por el menor de sus hijos—, a tu madre le tuvieron que poner un sedante, estaba demasiado preocupada y se puso ansiosa, así que entró en crisis. Nos iremos cuando ella despierte.
Estrella agachó la cabeza, sintiéndose un poco culpable por la condición en que se encontraba su madre, aunque, en el fondo, seguía sintiendo que la reacción de Chase había sido un poco exagerada, así