CAPÍTULO 67. ¿Tú qué haces aquí?
—¿¡Tú de verdad te volviste loca!? —le gritó Darío cuando estuvieron solos y Sammy le apretó los labios y le enseñó el puño en señal de advertencia.
—¿Quieres decírmelo más alto a ver si me hago pipí de la impresión? —lo retó y él se llevó las manos a la cabeza con frustración antes de tirar de ella y abrazarla con un gesto posesivo.
—¿Por qué me das tantos dolores de cabeza, princesa? Tú no me quieres ni un poquito, ¿verdad? —protestó Darío besándola.
—Yo te adoro, Diablo —murmuró Sammy rodeán