CAPÍTULO 68. Rama corta
Debía tener unos veinticinco o veintiséis años, el cabello de un rubio claro, los ojos azules y los dientes del príncipe encantador, listos para que Darío se los rompiera en privado, para no perturbar el buen ambiente de la fiesta.
—Mi nombre es Saúl Herrera —se presentó con sorna mirando a Darío de arriba abajo—. Y digamos que Sahamara y yo tenemos una… historia.
El Diablo sintió que Sammy se ponía tensa y arrugó el ceño.
—¿Historia? —gruñó.
—Soy su ex.
Darío levantó las cejas, sorprendido y s