CAPÍTULO 31. ¿Lo olvidaste también?
Darío.
Se llamaba Darío.
Sammy ocultó el rostro entre las manos y sollozó, porque aunque ahora era una mujer fuerte, no podía olvidar el hecho de que se había enamorado de un hombre que le había mentido con lo más básico durante todo el tiempo que habían estado juntos. Se había enamorado de él como una estúpida y ahora estaba sola, de vuelta a una realidad que odiaba, rodeada de gente falsa, sin saber cuál de ellos quería lastimarla.
¡Y él no estaba por ningún lado!
¿Dónde se había metido?
¿De