14. NO HAY ESCAPATORIA
CAPÍTULO 14
Cristina abrió los ojos. Intravenosas continuaban en su brazo, y al llevarse la mano a la cabeza, se dio cuenta que tenía una venda en la misma. Sufrió un poco de mareo, pero logró recomponerse solamente mirando el alrededor.
Ya no era la clínica. Ni el cuarto.
Se trataba de un nuevo lugar al que, por más que quiso, no recordaba. Entonces la amenaza de Laura se hizo presente. ¿Acaso estaba en aquel psiquiátrico a donde la estaban a punto de mandar? ¿Y qué pasó con la voz de René? ¿Q