37. UNA CONFESIÓN SORPRENDENTE
Cristina no pudo responder. No pudo moverse de ese lugar por unos cuantos segundos cuando se enfrentó a la sorpresa de su hermana gemela. Cristal seguía siendo la misma, pero…a la vez resultaba diferente verla. ¿Era algún fantasma y no se daba cuenta de aquello? Cristal se encontraba sola, de brazos cruzados y en un precioso vestido que acentuaba su figura envidiable. Su cabello lo traía recogido, y un gran collar de perlas adornaba su delgado cuello.
Cristina sostuvo con fuerza la bolsa de man