39. BÉSAME, CARIÑO
Dudó, bastante. Pero…era la primera vez que un hombre la invitaba a salir. ¿A cenar? A salir en realidad. Gastón en ningún momento se dignó en llevarla a un restaurante y la excusa era siempre la misma, “tu casa es mucho mejor.
Sólo se cambió el vestido a uno de sus favoritos. Se lo compró ella misma hace muchos años atrás. Además, se ajustaba a su vientre de embarazada y le daba un aspecto elegante y muy acorde a su figura. Una vez bajó, ya maquillada, René observaba el pasillo por donde ella