Rafael observaba a Olivia en silencio después de escuchar esas palabras. Quería creerlas... sin embargo, muy dentro de él, no podía aceptarlas.
—¿Rafael? —preguntó Olivia al ver su mirada perdida y llena de dudas.
—Eres libre. Te doy mi palabra de que nadie te buscará; podrás hacer tu vida —afirmó él con una sonrisa leve que apenas duró un instante.
—Te hice una promesa: que me iría hasta que estuvieras en pie —respondió ella. Era libre, sí, pero una mentira de tal magnitud debía tener consecue