—Hablemos en privado, Catalina, o ¿quieres montar una escena aquí? —ordenó Víctor, entrando de regreso a la casa con un porte gélido, como si nada hubiera ocurrido.
Sebastián estaba furioso. Al ver que su madre guardaba silencio, salió corriendo hacia el viñedo. Rogelio detuvo a su hermana por un momento y fue él quien salió tras su sobrino para evitar que cometiera una locura.
—¡Arreglen este desastre, Catalina! —dijo Malena con evidente molestia antes de retirarse.
Julieta se quedó callada, p