Rafael aguardaba en silencio, intentando procesar en su cabeza la terrible noticia. Olivia estaba ahí, de pie frente a él, mostrándose nerviosa.
—Olivia, ¿mi hermano planeó mi accidente?
—No —aseguró rápidamente la mujer.
—Quisiera entender bien, pero si no me dices las cosas, no puedo, Olivia.
—Tu hermano no es culpable de eso. Rogelio no sería capaz de hacerte daño, Rafael; eso te lo puedo asegurar —dijo afligida, mientras intentaba procesar cómo decirle la verdad.
—¿Cómo puedes asegurar algo