Julián seguía sin asistente. Recursos Humanos había convocado la entrevista de selección para dentro de tres días. Acordé con él seguir al frente hasta que encontraran mi reemplazo y al mismo tiempo, comenzar mis tareas como reportera de la Sección de Política, a las órdenes de Octavio.
Luego del almuerzo, cuando ya había organizado la agenda de Julián para toda la semana y atendido los asuntos más urgentes, me presenté en la sala de redacción. Desde el umbral contemplé ese otro mundo de comput