Capítulo 47. ¿Es ella tu esposa falsa?
Al día siguiente, Lizbeth despertó con el ceño fruncido a causa de la discusión de la noche anterior con Sebastián.
Su mal humor se reflejaba en cada gesto que hacía, mientras se dirigía a la cocina, donde su primera tarea era saciar su apetito con desesperación.
Con la boca pastosa por no haberse cepillado los dientes adecuadamente, maldijo en voz baja mientras buscaba algo para comer, lamentando haber abandonado su cereal la noche anterior y sufriendo las consecuencias en una noche de insom