Capítulo final. ¿Te he dicho cuánto te amo?
Con los ojos desorbitados y el cuerpo tembloroso, Lizbeth, quedó paralizada por el shock. Lo siguiente que vio la dejó aún más aturdida: Nicolás, herido y tendido en el suelo, se atrevió a disparar su arma hacia los policías, quienes no tardaron en responder, disparándole a la cabeza.
—¡Liz!— la llamó Sebastián con terror, mientras se abría paso corriendo hacia ella. Lizbeth, desorientada y con los ojos nublados por las lágrimas, avanzó hacia él. Pero cuando él la envolvió en sus brazos, ella c