Capítulo 48. ¡Ahora te toca renovar mi vestuario!
Sentado en el asiento trasero de uno de sus autos, Sebastián miraba a Lizbeth a su lado y negaba con movimientos de cabeza pausados mientras volvía la mirada a su ropa; no podía creer que iría a una cena vistiendo un pantalón deportivo y una sudadera. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que llevaba esa vestimenta al salir de casa, solo ocurría en sus primeros años de universidad.
—¿Qué rayos te pasó por la cabeza cuando decidiste cortar toda mi ropa a la mitad?— le preguntó con cierta