Capítulo 42. Dos meses para divorciarnos.
—No es por esto que me siento incómoda —, confesó Lizbeth con frustración. —Estoy agotada de esta situación. Me siento atrapada en una casa llena de mentiras, lidiando con tus cuñadas diciendo tonterías, tu abuela presionándome para que te deje, tu ex prometida acosándome. Necesito un respiro. Apenas estamos comenzando y ya me siento exhausta — admitió, evidenciando su agotamiento.
Sebastián escuchaba atentamente, sintiendo una mezcla de ira y culpabilidad. Aquella situación no era ajena para é