Capítulo 43. Caos familiar.
Con el ceño fruncido y el corazón pesado, Sebastián decidió a regañadientes emprender el viaje de vuelta a la imponente mansión que tanto detestaba.
Con cada kilómetro que avanzaba, golpeaba el volante con furia, reflejando su frustración y resentimiento. Siempre que optaba por alejarse de su problemática familia, algo o alguien se lo impedía.
Deseaba cumplir con su promesa de darle ese respiro tan necesario a Lizbeth, pero se encontraba otra vez dirigiéndose a su infernal hogar.
En un moment