Jack permaneció de pie frente al espejo del baño, observando las líneas oscuras que se extendían desde la base de su cuello. No eran simples venas… parecían raíces finas, ramificándose bajo la piel. La luz blanca acentuaba el contraste, y por un instante tuvo la sensación de que se movían, como si respiraran.
Inspiró hondo, intentando calmar la presión en el pecho.
No podía ser coincidencia. Había visto algo similar en Lucía… pero nunca en él. Hasta ahora.
—Hermano… —la voz de San lo sacó del t