Mundo ficciónIniciar sesiónEl rey Aren es poderoso y soberano, tiene todo para ser feliz... Excepto su "LUNA". Han transcurrido 500 años y sus celos se vuelven, cada vez más desesperantes debido a la falta de su mate. Un día por elección personal, toma como su reina a Aldara, una joven Omega. Pero su mejor amiga morgana, no está para nada feliz con esta decisión, ella es una humana y odia al rey, por qué esclavizo a toda la raza humana. Entonces decide ir a rescatar a su amiga al palacio así también tomar venganza, y matar al lobo con sus propias manos, sin imaginarse que ella misma quedara cautiva en su propia trampa por el lobo, al descubrir que ella es su verdadera luna.
Leer másMORGANA Hace una semana que no me habla, no me mira ni me toca. Los almuerzos, cenas y noches en nuestros aposentos son en total e absoluto silencio. Me mata su indiferencia, pero no daré el brazo a torcer... hasta que me presenté a esa mujer llamada gadea, su supuesta hermana de crianza. Ahora estamos en mi clase de etiqueta y la aprovechada de Minerva, un poco más se le echa encima al rey, para mostrarle una regla escrita en un pergamino que me esta enseñando a mí y preparando para la fiesta anual que tendrá lugar en el castillo, con la intención de juntarse las manadas sobrevientes, para debatir, promulgar o abolir nuevas leyes y estatutos. –Aqui–señala con un dedo el papel en su mano la atractiva mujer mientras se inclina más hacia el rey dejando sus grandes atributos a la vista por el escote. Aren ni se inmuta, solo asiente a todo lo que ella dice, pero tampoco la ubica, entonces ya no resisto, me levanto de mí asiento y apoyo las palmas de mí mano con fuerza sobre la mesa. –¡
MORGANA Abro mis ojos y cuando vuelve la lucidez, noto que estoy recostada en mí lecho matrimonial. Observo por el rabillo del ojo al rey sentado a mí lado, sosteniendo mí mano con sus ojos cerrados como si estuviera meditando. Sin pensar extiendo mí mano, para acariciar su rostro, pero mí accion queda en eso, cuando sus iris azules profundos se revelan. Automáticamente bajo mí mano y cierro mis ojos tratando de fingir que aún estoy inconsciente.–¿Podemos hablar?–Escucho el tono grave de su voz con un tinte de arrepentimiento.Suspiro y abro los ojos. Resignada respondo–Adelante, si igual lo vamos a hacer de todas maneras... ¡Acaso no eres el rey, amo y señor de todo y todos en este palacio!–¡No es así! Mí reina.. yo no quise herirte...–Me dice mientras intenta acariciar mí mejilla, pero ladeó el rostro evitando que haga contacto conmigo.–Pero lo hiciste, no solo físicamente. También, destruiste nuestro vínculo de...–Niego con mí cabeza y mis ojos se humedecen–Es lamentablemente
MORGANA ¡No puedo creer lo que acaba de suceder! Cómo permiti que me tocará de esa manera tan indecente y... lo peor de todo es que no me arrepiento... por qué lo disfrute tanto que anhelo el momento que vuelva a suceder. Lanzó un suspiro mientras me estoy terminando de colocar mí delgado camisón color perla sin mangas. Me siento frente al tocador justo cuando ingresa por la puerta el rey y automáticamente mí corazón comienza a latir desbocado cuando nuestras miradas se encuentran a través del espejo. Me levanto de mí asiento y volteo en su dirección. El rey se aproxima a mí encuentro y me toma entre sus brazos, para besarme apasionadamente a lo que correspondo con el mismo fervor. Nos acariciamos con ansias sin separar nuestros labios dirigiéndonos a nuestro lecho. Aren me deposita con suavidad en la cama y se aleja un instante para deshacer su vestimenta, cuando queda desnudo frente a mí... Siento un fuego recorrer mí cuerpo entero, aprecio su cuerpo escultural y cuando me detengo
AREN Desde que visitamos el pueblito sagrado, mí reina no ah dejado de observarme de una manera distinta, incluso hasta en nuestros aposentos, logro percibir que su actitud, ya no es tan renuente a mis besos y caricias. Debo admitir que tenía mis dudas de mostrarle el pueblito sagrado a mí reina, pero era una necesidad imperiosa que debía ser atendida cuánto antes y necesitaba salir de esta incertidumbre que me consumía. Todo fue mucho mejor de lo que imaginé y como siempre, no me equivoque, confíe plenamente en ella y mí reina no me defraudó. Ella tiene un corazón blando y se que será una madre maravillosa. Ella misma se ofreció a acompañarme todas las tardes a visitar a mis cachorros, que si la Diosa luna me acompaña, pronto su refugio estára terminado.–¿Por qué me miras así?–Indago a mí reina con seriedad.–Seras un buen rey y sobre todo un buen padre–Me rebate mí luna. –Eso quiere decir...¿que accedes a empezar la anudacion?–Mi corazón da un vuelco esperando su respuesta.–Tal v
Último capítulo