Fernando observó el té volando hacia su rostro, sus ojos se oscurecieron al instante.
El esquivarlo no habría sido difícil para él, pero en el primer segundo de la situación, lo primero que hizo fue empujar a su hermana Blanca para apartarla. Ese movimiento le hizo perder el tiempo necesario para evitar el impacto, y en su lugar, el agua caliente se dirigía directamente a su rostro.
Blanca, que fue empujada al lado, gritó angustiada.
—¡Fernando!
Lira, por fuera, fingió una disculpa, pero por den