Había muchas personas presenciándolo todo, pero nadie levantó un dedo para evitarlo. Para ellos, Daisy era una intrusa en la familia De Jesús, un elemento incómodo. Pese a contar con aquella supuesta “última voluntad” de Javier, seguía sin tener el linaje suficiente para ostentar el mando. A fin de cuentas, se decían, ¿cómo una simple cuidadora, por mucho que tuviera el respaldo de los Ortega, iba a imponerse en el corazón de la familia De Jesús?
Así que prefirieron quedarse al margen, deseando