(Narración en tercera persona)
El aire en la academia, qué momentos antes vibraba con la tensión de una declaración interrumpida, se congeló por completo con la llegada de Ethan. Su presencia era una herida abierta en la tranquilidad del lugar, un recordatorio de un pasado que Karla luchaba por superar.
—No es una payasada, Ethan —Replicó Karla, su voz temblorosa, pero firme, retirando su muñeca de su agarre con un movimiento brusco. —Y no me hables en ese tono. No te debo obediencia.
Ethan no