El «Convenio de Hielo» fue un secreto mantenido incluso dentro de la Fundación Aurora. Solo el núcleo más íntimo—Lion, Olivia, Clara, Samuel, Gabriel—y, por supuesto, Soren Jansen como observadora, conocían sus términos. Fue una carga amarga, un pacto con el diablo y con el ángel vengativo, sellado en el desierto helado de Islandia. Pero proporcionó algo que no tenían antes: un canal directo y silencioso a la red de Gray y a la vigilancia de los Fragmentarios.
La primera transmisión del «Canal