—Hablando de eso, tengo que agradecer a su nietecita. Hace unos años, cuando competía en el extranjero, la pequeña participaba en la categoría infantil. De algún modo casi se perdió de su familia. Mi…
Gabriela se detuvo un segundo antes de decir «prometido» y corrigió.
—Mi amigo y yo la vimos justo cuando un tipo con malas intenciones intentaba subirla a la fuerza a un auto. Logramos rescatarla y después la ayudamos a reencontrarse con su familia, la del maestro Orson. Él adoraba a su nieta, así