Desde que Noelia regresó, en los últimos meses, no dejaba de visitar el Grupo Saavedra de vez en cuando.
Algunas personas dentro de la empresa ya se daban cuenta de que la relación entre Álvaro y su esposa no iba bien, pero lo que realmente les preocupaba era su amistad con Álvaro, que había crecido con él. Por eso, daban por sentado que Noelia sería la futura dueña del conglomerado y se acercaban a ella de manera exagerada.
Hoy, Álvaro había llevado a Gabriela a la oficina con un gesto bastante