Mundo ficciónIniciar sesiónNinetta ajusta la capa de mi vestido, cubriendo con disimulo la mancha de sangre que empieza a expandirse. Su mirada, cargada de reproche y preocupación, no se despega de mí mientras seguimos avanzando hacia una salida discreta. Ya no tengo fuerzas para discutir; cada paso que doy parece robarme el aliento, y mis manos tiemblan.
—Deberás enseñarme, Ninetta; soy nueva en esto —susurro, sintiéndome agotada. —Lo har&eac






