Mundo ficciónIniciar sesiónSé que sus palabras no son un regaño ni una advertencia; es la forma en que siempre me ha guiado, con respeto, pero, al mismo tiempo, fijando límites claros. Asiento. Una sombra de aprobación cruza sus ojos mientras una sonrisa casi imperceptible se dibuja en sus labios.
—Lilian se quedó con su mamá; está muy asustada por todo —le explico y veo cómo frunce el ceño, pero le aclaro enseguida—. Mañana se






