Mundo ficciónIniciar sesiónLucila baja la mirada por un momento, como si considerara esa pregunta con más seriedad de la que esperaba. Luego, alzando las cejas con actitud despreocupada que parece tener por costumbre, responde:
—Creo que no, señor Alessandro. Va a tener que disculparla, se durmió profundamente —contesta Luci sin dejar de mirarme. —Mejor la dejamos durmiendo, esa caída junto al cansancio acumulado que tiene de trabajar sin descanso, merece q





