61. CONVERSACIÓN ENTRE HERMANAS
El rico olor del café que hace mi mamá cada mañana me despierta. Trato de moverme, pero todo me duele, me siento afiebrada. Al fin logro girarme y me doy cuenta de que Luci está a mi lado; la llamo.
—Luci, Luci, despiértate —la llamo suavemente.
—Dime, Lili, ¿te sientes mal? ¿Se te quitó la fiebre? —dice mientras me toca la frente.
—¿Tuve fiebre? —pregunté, llevando una mano a mi frente.
—Sí, toda la noche. No llamé a mamá para que no se diera cuenta de nada. ¿Qué te pasó, mi hermana? —