Mundo ficciónIniciar sesiónALESSANDRO:
Se gira para mí y me toma por los hombros con una firmeza que me asombra. Hay desesperó en su mirada mientras casi me ruega.—Aguántate Ale, hoy enamórala y ruégale. Si no cede, mañana le diremos todo sobre tus padres y por qué la necesitamos, si no te ha perdonado —me insiste en voz baja—. Estoy seguro de que cuando Lilian lo sepa, regresará con nosotros. Nos dejó venir, eso es algo






