290. CURANDO A MI HERMANA
LILIAN:
Un torbellino de emociones se acumulaba en mi pecho. Porque habían sucedido demasiadas cosas que venían a mi mente. Miraba a mi hermana, queriendo que me mirara, anhelante de saber si había recuperado todas mis memorias. La hice sentar a mi lado con cariño y cuidado.
—Sí, sí, me acuerdo bien de todo. El director, digo, Rufo, trató de que me acordara, pero no confiaba mucho en esos dos. Me conoces, creía que me estaban engañando con lo de Andy, para hacerme aceptar a Alessandro. Gracia