Mundo ficciónIniciar sesiónLa petición del abuelo me sorprende, dejándome sin palabras. Mi mirada se encuentra con la de Alessandro, buscando alguna señal, algún indicio de lo que debo hacer. Pero, como siempre, su expresión inexpresiva no me ofrece respuestas. Doy dos pasos hasta colocarme delante de él; después de todo, soy doctora y ayudo a los pacientes en el hospital, tengo experiencia.
—Sí, como no, abuelo —digo enseguida, dispuesta a






