Mundo ficciónIniciar sesiónSu expresión cambia de inmediato. Deja de sonreír y su semblante se torna severo. Una ráfaga de peligro silencioso llena el aire. Minetti da otro paso hacia mí, y ya no tengo hacia dónde retroceder. Mi espalda choca contra una de las columnas de la casa, atrapándome entre su presencia y el frío mármol. Él baja la mirada hasta encontrarse con la mía. Por un instante, no sé si está a punto de reprocharme o si si







