Mundo ficciónIniciar sesiónANDY:
En un elegante auto avanzo despacio hasta la entrada de un céntrico hotel. Voy elegantemente vestido; al llegar, me bajo con un enorme ramo de rosas rojas y le entrego las llaves al chico encargado de llevar el auto al parqueo. Me dirijo hasta la recepción.
—Buenos días —saludo sin dejar de arreglarme—. Por favor, ¿podría avisarle a la señorita Lilian Caleri Pagani en la habitación ciento veinticinco q






