158. SEGURO QUE NO ESTÁN ENAMORADOS
No se me escapa la mirada que intercambian las dos. No sé cómo se me ocurrió unir a estos dos. Aunque quiero negarlo, sé que tengo que acabar de aclarar las cosas con Any. Porque tal vez, solo tal vez, tengan razón. Y eso es lo que más miedo me da. La idea de que alguien como Alessandro pueda despertar emociones en mí y realmente sé que no debería permitirme sentir eso.
—¿Van a dejar de hacerme preguntas incómodas? —intenté desviar el tema, recogiendo la ropa que Migue había preparado para mí