Mundo ficciónIniciar sesiónLILIAN:
Escucho cómo suena una voz de alarma en mi cabeza, pero la ignoro y le sigo sonriendo. Entreabro la boca sin poder emitir sonido alguno. Me mira fijamente, esperando mi reacción.
—No lo estaba, solo un poco mareada. Y fue porque tenía el estómago vacío —me defiendo. —Sí lo estabas, pero no me molestó —refuta con tranquilidad. —Son enormes esos barriles —excla






