—Además del informe de la autopsia, también anoté información adicional a mano—, comentó. Su tono era firme pero sin arrogancia. Luego, con un toque de ironía, agregó: —Sin embargo, parece que lo han tratado como basura—, comentó.
Su voz no era particularmente fuerte, pero cada palabra que pronunciaba tenía un peso firme. Además, su mirada, penetrante como una hoja afilada, parecía capaz de atravesar incluso las corazas más duras.
John se removió incómodo en su lugar, pero finalmente respondió: