Capítulo 08. La cruzada de una suegra metiche
Al salir del tribunal, Verónica iba junto a Andrés en el asiento del copiloto, con el teléfono celular en las manos.
— ¿Cree poder usted conseguir quien haga la solicitud en Venezuela? —Preguntó a María que estaba en el asiento trasero.
—Estoy hablando con la secretaria de mi hermano, le he pedido que me consiga el número de contacto directo con el vicario judicial en Venezuela —respondió María, también estaba pegada al teléfono celular.
Verónica continuó pensando en voz alta.