Me acosté sobre el pecho de Hayden y lo miré por un largo rato; él tenía los ojos cerrados, se veía relajado y feliz.
— Te amo — le dije.
Hayden lentamente abrió los ojos y me miró.
— Pensé que estabas dormido — le dije.
Él me apretó más a su pecho y empezó a darme besos en la cabeza.
— Vuelve a decirlo, por favor. Me encanta cómo suena — me pidió.
Yo levanté la vista y lo miré.
— Te amo, te amo, te amo — le dije repetidas veces.
Hayden agarró mi rostro y me dio un beso rápido, después me miró