estábamos en el taller del equipo, dentro del nuevo coche, desnudos y jadeantes, nuestros cuerpos bailaban al unismo mientras hacíamos el amor.
— ¿Que tanto le contabas a ella sobre este coche? — Le pregunté.
Hayden agarró mis caderas y las detuvo, después me miró y sonrió.
— ¿Estás celosa? — Me preguntó.
Yo lo bese mientras me movía arriba y abajo, disfrutando de la sensación de estar unida a el.
Hayden me embistió sacando de mi garganta un gemido que fue amortiguado por su boca.
Me separé de