Poderoso CEO.
—¿“Amor”? —Murmuró Edward soltando a Alan—. Es cierto, nunca lo tendré, pero soy el padre de sus hijos ¿Puedes competir contra eso? —Comentó con superioridad—. Ella siempre estará atada a mí.
Alan quedó sin palabras, la ira que sentía en ese momento era algo que nunca antes había sentido, ni siquiera cuando se enteró que él había abusado de Anya.
Edward por su parte caminó hasta la sala de espera frente a ellos y se reclinó en la pared. Sacó su teléfono móvil y texteó unos mensajes antes de se