70. Explícate, Sophie.
Aquella mañana, por suerte, Michael tuvo que salir muy temprano hacia un viaje; las cosas se habían complicado en una de las sedes de la empresa en otra ciudad y requerían su presencia.
Sophie, quien a menudo lamentaba sus viajes, se encontró inusualmente aliviada de su partida, aunque trató de no mostrarlo, no quería alertarlo de que algo pasaba antes de saber lo que haría.
—¿Vas a extrañarme? —preguntó él inclinándose sobre ella, que fingía estar medio dormida en la cama.
La verdad era que