151. ¿Donde está?
Tras un breve intercambio de palabras con la enfermera, Michael y Sophie fueron forzados a salir de la habitación, dejando a Laura sola, quien no dejaba de gritar y mostrarse histérica.
Sus gritos se estuvieron escuchando por minutos hasta que Michael pasó un brazo alrededor de la cintura de Sophie y la estrechó contra su cuerpo. Entonces, como siempre que estaban juntos, se creó para ellos una extraña burbuja imaginaria en la que no existía nada más que el calor reconfortante de sus abrazos.