149. ¡Oh, sí estás de parto!
Sophie observaba a su amiga desde la alfombra. De repente, la expresión de Emma cambió. Una nueva contracción la recorrió, y esta vez algo más sucedió. Emma notó como si un globo explotara dentro de ella. Sintió el líquido resbalando por sus piernas, formando un pequeño charco en el suelo.
— ¡Oh, sí estás de parto! —exclamó Sophie—. Acabas de romper aguas.
Se levantó rápidamente y se acercó a su amiga, acariciando su barriga, que ahora se sentía completamente dura.
— Pero todavía no… aún quedab