62. Narra Maverick
El aire acondicionado del piso cincuenta y cinco zumbaba con una intensidad sorda, manteniendo la temperatura artificialmente gélida en mi despacho principal. Estaba sentado frente al escritorio de caoba oscura, con la mirada fija en las pantallas de los monitores que proyectaban las fluctuaciones bursátiles de MAVE, aunque mi mente se encontraba a años luz de las cifras y los gráficos corporativos. Las últimas semanas se habían convertido en un bucle de asfixia y hastío, y cada rincón de la em