“Emilia… la escalera… la calle… el 911… la histerectomía de María…”
Todo se unió en un solo hilo en la cabeza de Dylan Ramos y se le cortaron las piernas; cayó al suelo con un dolor que parecía partirlo en dos.
“¡Fui yo!”
“Fui yo quien nos arrebató a nuestro único bebé.”
—¡Dylan! ¿Qué te pasa? —Emilia salió del consultorio y lo encontró desplomado. Se apresuró a ayudarlo, pero él le apartó la mano de un manotazo.
—No me toques —dijo con voz helada.
Emilia se quedó inmóvil, sin entender.
—Solo qu