Los padres de Cecilia eran en realidad sirvientes de la familia Fernández.
En ese momento, el camarero trajo el pescado, pero Carmen no tenía el apetito para comer.
Ana tampoco estaba contenta, le cogió la mano y la consoló. Ella podía entenderla a Carmen.
La familia de Carmen era muy buena. Cuando Carmen, que entonces tenía 26 años, se empeñó en casarse con Juan, que tenía 40 años y una hija y un hijo, acabó rompiendo con su familia.
Juró vivir una buena vida y hacer saber a la familia que su e