Con aproximadamente 300 metros cuadrados, la mansión tenía una decoración vintage de estilo francés, muy elegante… Sara, con su nuevo novio, recorría la mansión con copa en mano, con una expresión radiante.
Cuando Ana llegó, Sara miró hacia atrás y preguntó:
—¿Mario no vino?
Ana le entregó su regalo y sonrió levemente:
—Está en casa revisando documentos.
Sara siempre había sido elocuente. Con tono amable, comentó:
—¡Has sabido educarlo bien! Tanto en el pasado como ahora, Mario siempre había sid