Ana subió las escaleras sola. Se dirigió directamente al dormitorio principal en el lado este del segundo piso, abrió la puerta, atravesó la sala de estar y entró en el dormitorio privado...
No había fotos de boda en la mesita de noche. En el dormitorio, no había signos evidentes de una niña pequeña, solo un pequeño tablero de dibujo en el sofá, con un dibujo a medio terminar apenas distinguible... era de su hermano Luis.
En el vestidor, la ropa de la mujer de la casa no era mucha. ¡Menos aún la